domingo, 27 de mayo de 2012

OSHO URUGUAY: TANTRA Y ENERGÍA


OSHO URUGUAY : TANTRA Y ENERGÍA
Al comienzo de la unión sexual,
mantén la atención en la llama inicial y consérvala,
evitando los rescoldos del final.


El Tantra dice: retoma al centro que siente. ¿Cómo hacerlo?
Vamos a adentramos en estos versos; son sutras y cada uno de ellos es un esfuerzo para volverte uno.

El primero:
Al comienzo de la unión sexual, mantén la atención en la llama inicial y consérvala, evitando los rescoldos del final. El sexo puede llenarte profundamente y devolverte a tu totalidad, a tu ser real, a tu ser natural. Esto ha de entenderse bien:
el sexo es un acto total que te saca de tu mente, te desequilibra; por eso hay tanto miedo al sexo. Estás identificado con la mente y el sexo es un acto no-mental; te saca de la cabeza. Durante el acto no tienes cabeza, no hay razonamiento, no hay proceso mental; y si lo hay, el sexo no es real ni auténtico. No hay orgasmo,
ni tampoco dicha. Entonces el sexo se convierte en algo local, cerebral, y eso es precisamente lo que está sucediendo.
El mundo está ansioso de lujuria sexual... y no es porque se haya vuelto más sexual; se debe al hecho de que no puedes ni siquiera disfrutar el sexo totalmente. Antes el mundo era más sexual, por eso no había tanta ansia sexual; esta ansiedad demuestra que estamos desatendiendo lo real en favor de lo falso.
La mente moderna se ha vuelto sexual porque hemos dejado de lado el acto sexual; incluso éste se ha transferido a la mente; se ha vuelto mental. Piensas acerca de ello.
Mucha gente me cuenta que no puede dejar de pensar en el sexo; que les gusta pensar acerca de ello, leer, ver imágenes pornográficas... Pero cuando llega el momento del sexo, de repente, pierden el interés; incluso se vuelven impotentes. Sienten una energía vital cuando piensan, pero cuando quieren hacer el acto sexual, se sienten faltos energía, incluso sin deseo; sienten que su cuerpo se ha enfriado. ¿Qué les está ocurriendo? Incluso el acto sexual se ha vuelto mental. Solamente pueden pensar acerca de ello; no pueden hacerlo porque requiere una implicación total de su ser. Y cuando hay una implicación total, la mente se siente incómoda —porque ya no es dueña de la situación, porque no puede controlarlo todo.
El Tantra utiliza el acto sexual para integrarte, pero tendrás que adentrarte en él muy meditativamente; olvidando todo lo que has oído sobre el sexo; lo que has estudiado acerca de él; lo que la sociedad, la Iglesia y la religión te han dicho; así como tus profesores... olvida todo eso, implícate totalmente. ¡No te controles! El control es la barrera. Deja que el sexo te posea; no lo controles. Adéntrate en el sexo como si hubieras enloquecido —la ausencia de la mente te parecerá locura. Vuélvete el cuerpo, vuélvete el animal, porque el animal es total. Y tal como es el hombre moderno, el sexo puede ser la forma de hacerte total, porque
es el centro biológico más profundo; has nacido de él. Todas tus células son sexuales; todo tu cuerpo es un fenómeno sexual.
El primer sutra dice:
Al comienzo de la unión sexual, mantén la atención en la llama inicial y consérvala, evitando los rescoldos del final.Y esto hace la diferencia. Para ti el acto sexual es un desahogo; por eso tienes prisa cuando te adentras en él, porque simplemente quieres un desahogo. La energía que te desborda se descarga y sientes un alivio, pero éste es una especie de debilidad. La energía rebosante te crea tensiones, excitación; necesitas hacer algo. Cuando has descargado la energía te sientes distendido.
Puedes interpretar esta distensión como relajación, porque ha desaparecido la excitación, la energía rebosante ya no está. ¡Te puedes relajar! Pero ésta es una relajación negativa. Sisolamente te puedes relajar descargando energía, el coste es muy alto; esta relajación solamente puede ser física. No puede ser muy profunda, no puede ser espiritual.
El primer sutra dice: no tengas prisa, no ansíes el final; mantente en el principio. En el acto sexual hay dos partes: el principio y el final; permanece en el principio. La primera parte es más relajada, más cálida. No tengas prisa en llegar al final; olvídalo completamente.